martes, 4 de septiembre de 2007

Y llegó septiembre...


Soy un poco de aquí y de ese sitio llamado nunca jamás, por eso salto los charcos de mi ciudad, confundo las palabras cuando quiero y odio las distancias.Cada día pesan más los kilómetros y por mucha cremita que me pongo en las caderas siguen pesando demasiado.Tengo mucho de pececitos -dos para ser exactos y muy poco de sirena o mucho de sirena y muy poco de pez. Intento leer en el tranvia y no gastar nunca el último viaje del bono (por si acaso se me ocurre regresar ). Otra veces intento pasar por taquilla con unas llaves que encontré en la acera de tu calle. pero Voilà! no abren sus puertas. Hay muchas cosas que no sé hacer; y optras muchas que no hago pero estoy segura que haria perfectamente.. pero nunca, nunca es tarde para nada- ni siquiera para pensar en ti 25 horas al minuto. En mis noches, me gusta gastar conversaciones con un principe aunque no sea azul.. es más si cenicienta lo hubiera conocido tal vez se hubiera marchado a las diez menos cuarto. Pero claro tu ni siquiera te sabes el cuento de Cenicienta. Busco siempre las palabras como compañera de viaje, palabras que juegan en mi lengua y me sonríen cuando suenan bien, muy bien. Y poco a poco, colecciono esdrújulas y miel en los labios. Y aunque diga que me voy, siempre acabo regresando.
[Te regalo más de una noche tormentosa de verano, por supuesto. Pero tambien miles de cielos anaranjados ]


Porque esta canción suena a final de verano y a regreso, para el que partió y para el que se queda. Y también para el que espera.
¿Bailamos de nuevo?


http://www.youtube.com/watch?v=CjmLI0VyLmM