y de repente..
una madrugada te revuelves en la cama...
cambias de postura...estiras tu brazo ya casi dormido,suspiras, te peleas por la sábana, te das la vuelta y zas! entonces te das cuenta de que él está a tu lado...y que encajas perfectamente.. pese a todo encajas en ese milimétrico espacio que hay entre su clavícula, su hombro y su pecho, no hay más.