martes, 21 de noviembre de 2006

viajando en coche



Conducían sin prisas, con destino a ninguna parte y lo hacían alegres y dichosos. Ella quería estar descalza con los pies cruzados en el asiento - el no la dejaba- y sonreía y se hacía un lío entre los mapas y rutas que había que tomar.- página 3 o era 18? Jugaban a cantar para entretenerse, mientras dejaban kilómetros a sus espaldas.


Me mirabas cómplice y me inundabas de verde con tus ojos y yo, inconsciente o consciente, seguía riendo y enfadándome por lo pronto que aciertas siempre o casi siempre mis pensamientos. Concentrado en aquella carretera lejana pero mirándome de reojo te admiras por ese halo de niña que todavía conservo y que tanto espero que te embruje porque es de las pocas cosas que tengo para darte. Pensó que siempre le había dicho que la trataría como una reina pero ahora él sabía que eso no alcanzaba. Porque no habría habido ni habrá reinas como ella. Yo creo que no existen palacios que puedan acogerme en mi inmensidad. Me gusta pensar eso- vanidad? probablemente- pero que sería de nosotros sino tuvieramos la certeza de ser únicos o especiales en esta vida. Me construirás un palacio lila?

Ella, pareció descifrar sus pensamientos y se giró espontáneamente en el asiento, para acercarse y besarlo dulcemente en la cara.