viernes, 16 de marzo de 2007

Que rabia con tanta erre.

Un día nos vamos a pegar pero no para hacernos daño. Yo a veces te dejo el muslo y te digo dale,venga, dale, pero me das de risa.
Yo tampoco puedo, me pongo nerviosa. Que rabia con tanta erre.
Otro día nos vamos a morder. Y cada día tengo más miedo, cuando mi brazo está entre tus dientes, porque sé que cada día que pasa ,hay más ganas.
Después de revolcarnos sobre la nieve ciento una veces, de resisitir el dale y el muerde ciento una veces, caeremos despacio como una pluma en el aire, tal vez las mareas se calmen.Miro el reloj, qué tarde es, mi vida qué tarde, aunque sea domingo, qué tarde.


Ya no nos da tiempo de desayunar.
Ojalá sólo tuviera cinco hoteles la ciudad, tres bonitos y dos feos, sería más fácil.
No se ha escrito demasiado sobre la felicidad, pero la conozco. No es como ver reportajes de países a los que nunca irás porque se ven mejor por la televisión, como los partidos de fútbol. La felicidad es mejor que no te la cuenten, por eso no se habla demasiado del tema.