miércoles, 28 de febrero de 2007

Todo es un puro trámite

Lo mío no pretende ser tu punto de inflexión en tu vida ni tampoco el típico quita-y-pon de de los imanes de la nevera . Tú nunca querrías ser la piel de una naranja exprimida, me consta que yo tampoco, por supuesto nadie quiere ocupar el puesto del médico de urgencias de un viejo ambulatorio. No, tampoco se trata del compromiso que esperas haciendo horas extras los últimas horas antes de tu partida ni de la frase caprichosa que se te olvida justo cuando te dispones a decírmela.
Es algo más. Y a veces no alcanzo a que lo entiendas.

Febrero da su último coletazo y es cuando únicamente parece bello. Hay meses y días que han nacido sólo para pasar, por mucho que se empeñe ese anuncio en recordarnos que cada día tiene 1440 minutos y que tenemos que saber aprovecharlos. Hay días que simplemente no se pueden aprovechar, solo puedes esperar a ver cómo se desploma el sol en caída libre mientras la madre llora por la huida de la niña, la niña llora por la tristeza de la madre, el padre llora porque llora la madre y porque a él tampoco nadie le escucha; y yo lloro porque no quiero escuchar a nadie más.
Vértigo no es una fobia, es un estado de ánimo. Vértigo es una noria en la cabeza agitada enérgicamente. Sufrir algo de vértigo no me induce a pensar miedo de caer desde una altura, sino más bien es una receta infalible de inseguridad, locura transitoria, pérdida del equilibrio e inyecciones de sueños y deseos de realidad.Adios febrero mejor nos vemos el año que viene.