viernes, 8 de septiembre de 2006

El barco



Mi barco no es muy grande, ni tampoco muy seguro y mucho menos estable, pero me gustaría que te subieras y que el agua de otoño nos arrastre donde nos tenga que llevar. Con semejante embarcación habrá dias que tengamos la sensación de ir a la deriva, otras veces pensaremos que nos hundimos e incluso bajo alguna tormenta estaremos a punto de sacar los chalecos salvavidas, pero cuando eso ocurra solo tenemos que cerrar los puños y cerrar muy fuerte la boca, para que el agua no nos cause daños irreversibles en nuestra embarcación.

Pero no te asustes por verla tan poquita cosa, eso nos vendrá bien para pasar desapercibidos entre los tiburones y cuando se quieran dar cuenta, tu y yo estaremos secandonos los pies en la orilla buena......te subes? a mi me gustaría que lo hicieras :)